Texts / Eso que gira
 

De heterogeneidades está compuesto el universo. Y todo se vuelve mucho menos rugoso ante una mirada distante.
La estructura parece inalterable. Compuesta por piezas únicas que interactúan alterándose mutuamente, formando un todo heterogéneo.
El punto rojo es el que nos preocupa en este momento. Seremos ese punto rojo
(seguramente lo seamos hoy) que dará lugar a otros tantos puntos rojos.

Quizás dentro de varios años, pasemos de un rojo a un morado y a un marrón y a un gris profundo. Quizás el querer clasificar, nos otorga esa cualidad de seres
incapaces de habitar el medio.
Si aquel que se encuentra allí posee las mismas ideas instintivas que el resto de sus pares, todos serán un solo punto bajo una pequeña lupa.
La interacción es fundamental desde el comienzo de la catástrofe. Interacción como respuesta al intento de resolución.
Desde que nacemos estamos dispuestos, unos con otros, a enmendarlo todo. Obstinados en creer irrefrenablemente en todo el mal que hemos hecho.

No somos más que un cúmulo de sociabilizaciones que, sin ser aquello que proferimos, perdemos toda capacidad de autorreferencia.
Así se conforman las hermandades, los lazos, las aldeas, los pueblos, las ciudades y los grandes imperios. Todos agrupados en círculos concéntricos, unos detrás de los otros.
Me pregunto si nuestro paso por aquí, es un regreso bien organizado.
O quizás una ida mal dispuesta.

Somos esos anillos arbóreos de un presente joven, que se van consumiendo y que dan paso a nuevos anillos que se van consumiendo y que dan paso a nuevos anillos.
Somos ese liquen amarillo que conforma nuevas micro sociedades de realidades parciales que contemplan otras micro sociedades de las cuales no tenemos noción alguna.